domingo, 22 de enero de 2012

21.

Cosas tan simples como una sonrisa, una mirada, una caricia, pueden volverse gestos llenos de complicidad si se trata de la persona adecuada. Porque hasta el momento más absurdo e improvisado puede llegar a ser mucho más.
Confianza, eso es la base de todo, y siento que día a día confío más en él.
Que te muestre cosas que nadie más ha visto, que se sincere y sepa que sus pensamientos estan a salvo conmigo. Que haga desaparecer los pequeños percances de tu día y en ese lugar te haga sentir cosas que jamás habías sentido.
Saber que gracias a él estas preparada para hacer cosas que antes no te veías praparada para hacer. Esa complicidad, ese "Nosotros", eso es lo mágico de todo esto. Porque tal y como él dijo, es cosa de dos.
Algo tan insignificante como un beso, estar tumbados mirando las estrellas, momentos a solas escapando de todo, son pequeñas cosas que juntas se hacen grandes.
El humor, la risa que causa cada uno de los momentos tontos. Ese "¿Sabes? Sabes a kiwi" o ese "Te quiero tonta", el saber que pase lo que pase, siempre nos quedarán cosas como esas.
Y estar enfundada en su sudadera, y respirar profundamente con los ojos cerrados, intendando respirar su aroma, que tanto me recuerda a él mientras escucho "Your guardian angel".
Porque es impredecible. Somos impredecibles, y lo basamos todo en la improvisación. Ahí esta la magia, en no saber nunca lo que va a pasar.
Y mira que hay tontos enamorados en este mundo, y miles de momentos ñoños, y aunque quizas aveces la verguenza se apodere de mi, un momento así de vez en cuando no está mal.
Porque igual a muchas personas les parece un simple número, pero para mi es algo más, es un comienzo, precedido de las más dulces palabras que podía decirme.

"(...) y quiero salir contigo..."
#SuperDuper

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